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¿Cuáles son los mejores tratamientos orales contra la alopecia?

¿Cuáles son los mejores tratamientos orales contra la alopecia?

La alopecia, en todas sus variantes, es un problema que afecta a buena parte de la sociedad, tanto a hombres como mujeres. Sin embargo, solemos dar por hecho que la única forma de solucionar este problema es mediante un trasplante o injerto capilar. Pero existen otras alternativas médicas que están obteniendo resultados mucho más que notables.

Hoy nos centraremos en los mejores tratamientos orales contra la alopecia, que pueden ayudarnos no solo a interrumpir la caída del cabello, sino también a fortalecerlo y recuperar su densidad. Por supuesto, en ningún caso debemos iniciar cualquier tipo de tratamiento por nuestra cuenta, y la alopecia no es una excepción. Por ello, debemos buscar un profesional que evalúe nuestro caso como es debido.

El dr. Julio Méndez, mediante un estudio genético (Tichotest) del paciente, podrá abordar el problema de la pérdida de pelo según sus necesidades genéticas. Para ello, el doctor analiza 48 variaciones del ADN en busca del mejor tratamiento para cada individuo.

Dicho esto, veamos cuáles son los mejores medicamentos orales para luchar contra la alopecia:

tratamiento via oral caída cabello

Minoxidil

El minoxidil es un fármaco que se utilizaba para tratar la hipertensión arterial. Sin embargo, por extraño que parezca, a la gente que lo tomaba le nacía pelo más engrosado. Por ello, pronto se empezó a utilizar en forma de loción en la alopecia androgénica. Así pues, el minoxidil se convirtió una de las pocas lociones con un efecto real sobre la calvicie.

Sin embargo, a día de hoy la experiencia clínica permite utilizarlo a dosis bajas por vía oral: 0,25-1 mg en mujeres y 5 mg en hombres.

El minoxidil oral permite reducir así el uso de lociones y su eficacia puede ser mayor al absorberse el fármaco totalmente. También supone una mejor opción para pacientes que padecen dermatitis seborreica u otros problemas, como un cuero cabelludo sensible que no tolera bien el minoxidil en loción. Además, tiene efecto sinérgico con otras opciones de tratamiento, como la finasterida y dutasterida orales.

Dutasteride o dutasterida

El dutasteride o dutasterida es un medicamento para el tratamiento de la alopecia que, aunque originalmente se empezó a usar para paliar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata en varones ancianos, hoy día se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados contra la alopecia androgenética.

El mecanismo de acción del dutasteride es similar al del finasteride, ya que ambos se basan en la inhibición de la enzima 5 alfa-reductasa, molécula que en el organismo transforma la testosterona en DHT (dihidrotestosterona).

Aunque ambos fármacos utilizan un mecanismo bioquímico similar –el bloqueo de la enzima DHT-, no son lo mismo. Mientras que la finasterida bloquea la enzima 5-alfa reductasa de tipo II, la dutasterida actúa bloqueando tanto el tipo I como el tipo II de la DHT. Por tanto, su efectividad es mayor incluso que el Finasteride.

En la actualidad, el Dutasteride se suele recetar en dosis de 0,5 mg en 2 o 3 ingestas semanales como mucho. Ello es debido a que tiene una vida media de 5 semanas, con lo no es necesaria una dosis mayor. Advertencia: las mujeres que tomen este fármaco deben evitar el embarazo durante el tratamiento y 6 meses después.

Finasteride o finasterida

Como mencionábamos antes, el Finasteride actúa como un inhibidor de la enzima 5-alfa-reductasa tipo II. Esta enzima resulta que es la encargada de transformar la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), enzima responsable del pelo terminal, así como del acné o del crecimiento de la próstata.

La dosis recomendada es de 1 comprimido (1 mg) una vez al día y puede tomarse con o sin alimentos. No existe evidencia de que un aumento en la dosis se traduzca en un aumento en la eficacia.

Además, de estos fármacos cuya eficacia está más que probada, existen complejos vitamínicos orales de venta libre que pueden “ayudar” en el proceso, pero en ningún caso sustituirlo. Por ello, lo más importante es ponerse en manos de profesionales que analicen tu caso y puedan prescribirte el mejor tratamiento para ti, evaluando su eficacia y la duración del mismo.

Este artículo ha sido revisado por el Dr Julio Mendez